Para Diana, princesa de Lituania
«Je vous mène, monsieur le professeur, dans une forêt où, à cette heure, existe florissant l’empire des bêtes, la matecznik, la grande matrice, la grande fabrique des êtres. Oui, selon nos traditions nationales, personne n’en a sondé les profondeurs, personne n’a pu atteindre le centre de ces bois et de ces marécages, excepté, bien entendu, MM. les poètes et les sorciers, qui pénètrent partout. Là vivent en république les animaux… ou sous un gouvernement constitutionnel, je ne saurais dire lequel des deux. Les lions, les ours, les élans, les joubrs, ce sont nos urus, tout cela fait très bon ménage. Le mammouth, qui s’est conservé là, jouit d’une grande considération. Il est, je crois, maréchal de la diète. Ils ont une police très sévère, et, quand ils trouvent quelque bête vicieuse, ils la jugent et l’exilent. Elle tombe alors de fièvre en chaud mal. Elle est obligée de s’aventurer dans le pays des hommes. Peu en réchappent.»
«Le llevo, señor profesor, a un bosque en el que, a estas horas, existe florenciente el imperio de los animales, la matecznik, la gran matriz, la gran fábrica de seres. Sí, según nuestras tradiciones nacionales, ninguna persona ha sondeado sus profundidades, nadie ha podido alcanzar el centro de estos bosques y de estos pantanos, excepto, se comprende, los señores poetas y hechiceros, que penetran por todas partes. Allí viven en república los animales…o bajo un gobierno constitucional, no sabría decir cuál de las dos cosas. Los leones, los osos, los alces, los joubrs —éstos son nuestros uros—, todos se entienden muy bien. El mamut, que se ha conservado allí, goza de una gran consideración. Es, creo, mariscal furriel. Tienen una policía muy severa y, cuando hallan algún animal vicioso, lo juzgan y lo exilian. Éste entonces va de mal en peor. Queda obligado a aventurarse en el país de los hombres. Pocos se salvan.»
Prosper Mérimée: Lokis (1868). Traducción castellana de Susana Cantero
Me dicen que en lengua polaca la matecznik es tanto una matriz como la Naturaleza; ignoro si en dialecto samogitio o en lituano actual ocurre el mismo caso. El conde Szemioth, noble lituano predecesor de su primo de Transilvania y autor del discurso que he anotado, la incrusta en su discurso como perteneciente a su propio idioma. ¿Qué competencias tenía Mérimée, devoto de los idiomas y, hasta donde sé, estudioso de ruso, en lituano? ¿De dónde saca esa leyenda tan irresistible bella? ¿Es creación personal o préstamo del folklore? ¿Qué diferencias hay entre el vórtice de la matriz, esa turbina generadora de Vida (y la locución no es mía, sino de Rosana) y su contexto? Una matriz dentro de la Matriz; el centro poderoso de la Naturaleza.

No sé qué nombre tenía en su infancia o juventud; seguramente no le traería buenos recuerdos siquiera que lo pronunciase. Ahora se llama de otro modo, con un nombre que inventó para sí misma y que no voy a escribir para evitar mancillarlo de literatura. Deduzco que su vida anterior fue dura y estuvo marcada por la violencia extrema y la exigencia. Hay ciertos gestos más o menos evidentes que así me lo muestran: si, a su lado, levanto una mano con rapidez, ella inclina casi impeceptiblemente la cabeza y un aleteo nervioso recorre sus párpados. Los repentinos picos sonoros la inquietan. Briznas de ansiedad recorren su cuerpo cuando brama por sorpresa un camión o un plato se estrella accidentalmente contra el suelo. Nunca puse el Mahler de Kondrashin estando con ella. Nunca Allan Pettersson.
Al contrario que la niña de la fotografía, que debía tener más o menos su edad, ella no cabalgó un gran cerdo. Era muy pequeña y un amigo de la familia le enseñaba las cochiqueras. El lugar emanaba el acre olor de la vida, tan distinto del de las granjas de crianza industriales. Dentro, había dos cerdas adultas de inmenso tamaño que examinaban con detención la paja vertida en el suelo. Una de ellas estaba recién parida y tenía a sus gurriatos en un rincón del recinto. A la niña le parecieron adorables y casi eliminó —quizás— la inquietud que le provocaban los adultos, diez veces más pesados que ella misma.