Por lo general, a los perros se les dedican mensaje cuando mueren, o como mucho cuando hacen algo extraordinario. O si no, nos queda la otra vertiente: esos comentarios almibarados de las páginas de mascotas, en los que la gente habla de los perros de la forma más repugnante que uno pueda imaginarse. Para colmo, se entretienen en disfrazarlos con ropas, o ponerle gafas, o acercarles cigarrillos, o tirarlos desde los toboganes, o barbaridades de semejante jaez. Por lo que he podido encontrar, rara vez se les dedica un mensaje tranquilo que rinda homenaje a la relación de dos seres de distintas especies que viven juntos. Por tanto, no diré mucho o nada sorprendente.
El amigo King, este animal melenudo que ven en las imágenes, no parece para colmo el perro del que uno puede hablar acerca de estas cosas. De un mastín o de un pastor alemán se puede decir que es un compañero fiel; de un perro que compile infinidad de razas, que es más listo que el hambre. Sin embargo, de estos bravos terreros reformados y travestidos de peluquería, rara vez se dice más que el que son muy bonitos. Alejemos esa idea, y no por falta de belleza. King y yo nos llevamos bien; jugamos juntos en casa, salimos a pasear a la par (solemos coincidir en ello: o se lo sugiero yo, o me lo dice él), nos alimentamos de la misma cocina. Por estas cuestiones de las habilidades, hemos llegado a un pacto: ya que yo tengo pulgar prensil y eso me capacita para ciertas destrezas manuales, cada día salgo yo de casa para ganarme el pan de los dos. Él no lo tiene. y se queda holgando tranquilamente, durmiendo y bostezando adormilado el resto del día, evitando como al diablo el infamante sometimiento al trabajo. Es un pacto entre compañeros: ya que hay que trabajar, mejor que el mal recaiga en uno que en los dos. No creemos en esa clase de equitatividad.
Uf, no sé yo si eso encaja mucho en el modelo de democracia paritaria, amigo R. Podrías estar fuera de la ley. ¿Lo has consultado con C. C.?
Comment de Paolo — 02/06 /2006 @ 7:14 am
Pues posiblemente tengas razón: puede ser delictivo en tanto modelo constitucional y en tanto subversión de los deberes ciudadanos. En este mundo que nos ha caído en desgracia, negarse al trabajo es el mayor de los delitos. Quien pudiese incumplirlo a rajatabla y estar benditamente fuera de la ley…
Un saludo, micer Paolo
Comment de Administrator — 02/06 /2006 @ 9:44 am
Lo que me sorprende son estos saltos temporales de tus mensajes. ¿Le ocurrió algo a King?
Por cierto, ¿el nombre le viene por el gran escritor al que tanto admiras?
Un saludo
Comment de Portnoy — 08/02 /2007 @ 10:58 am
No le ocurrió nada a él, maese Portnoy. Simplemente el mensaje fue uno de los afectados por el síndrome de la URL desaparecida. Ya sabes como son esos servidores gratuítos, que sólo deparan problemas. Rescaté la imagen y volví a darle nueva fecha. No tiene ni sentido ni explicación más allá de ello.
De otros perros va el asunto ahora, pero me hierve la sangre de pensar en ello e hice una promesa a Nuriona. Ya llegará el tiempo de escribir acerca de la negligencia y la estupidez humana.
El nombre viene, obviamente, por aquel tenor de Kansas
Comment de Robertokles — 08/02 /2007 @ 9:05 pm
Cuando salgo a cenar en fin de semana y algún amable caballero hace ademán de invitarme, yo siempre le contesto que siempre es mejor “dos heridos que un muerto”. Normalmente no sirve de nada, pero lo cierto es que no hay quien me quite la razón en esto. Así que dile a King que, de vez en cuando, busque algún hueso entre los contenedores, le robe el perrito caliente al niño del vecino o distraiga su hambre con alguna suela de zapato viejo. Por las aceras también suele haber restos de helados, y hasta de “petisuis”. Robertokles, no quiero meter cizaña en tu relación con King. Sin embargo, me da la impresión de que se está aprovechando de ti.
Cordialmente,
Esther
Comment de esther — 11/02 /2007 @ 10:37 pm
No recuerdo ahora si es en aquellas Vidas paralelas o si en alguna máxima de la Moralia de Plutarco en la que se cuenta lo siguiente de Alejandro el macedonio: parece ser que tenía un amigo filosofante (que no era Aristóteles) y que el tal amigo debía de ser un tipo de cuidado; cuando Alejandro le dijo que podía disponer de su bolsa (de la del propio Alejandro, se entiende), el buen hombre acudió al tesorero del rey y le pidió una suma exorbitante, no sé cuantísimos talentos (algo más de 20 kilos) de oro. El tesorero se acojonó y fue a contárselo a Alejandro, recibiendo de él estas palabras:
—«Dáselos, pues bien sabe que tiene un amigo que tiene deseos de complacerle y con el suficiente oro como para satisfacer su petición»
Desde luego, uno no es Alejandro, pero tampoco es que el señor King me va pidiendo oro a montañas: se conforma con un tanto de atención, una brizna de comida, un cuenco de agua, ciertos cariños y algunos cuidados básicos. Es, a su modo, un rey bastante frugal y austero. Y vista la vida que llevan muchos perros, que son ignorados, maltratados, torturados, asesinados, empleados como producto de mercado, o simple y llanamente, abandonados a la manera de los electrodomésticos averiados, me parece bien poca cosa complacerlo en leve muestra de desagravio a toda su especie. ¡Cómo negarle esas cosas, que tan poco me cuestan y que tanto beneficio nos dan a ambos! Que se aproveche entonces, que estoy dispuesto
Un saludo, Esther (qué bueno que estés de vuelta…)
Pd: Por cierto…¿En los restaurantes que a los que vais os cobran a cuchilladas
? Ni que los regentara Shylock
Comment de Robertokles — 12/02 /2007 @ 2:30 am
(Me parecía, según lo leía, que ya había visto yo antes este texto.)
Comment de Portorosa — 12/02 /2007 @ 10:33 am
Lo dicho: estás en sus manos. Yo te comprendo bien. Tengo una gata de cinco años. A veces le digo: “Vamos a ver, Michiko. Ya eres mayor y ha llegado la hora de que colabores en tu propio sustento. Cumple con tu obligación de gato”… Y luego “mira, allí hay una polilla” o “¡una lagartija entró por la ventana!” Aún no ha cazado nada pero he conseguido que mire a los bichos muy fijamente.
Pd: Shylock era bondadoso y dejaba que le pagaran la deuda en carne. He intentado en varias ocasiones ofrecer a mi gata como pago en los restaurantes. Les he dicho que pasa muy bien por conejo. Pero nada, los mesoneros quieren euros y no entran en razones.
;-)
Comment de esther — 12/02 /2007 @ 5:12 pm
Bueno, señores, pues yo tengo perro y gato, chicos de la calle ambos, y les aseguro que, a veces, se miran entre ellos, me señalan y se rien.
Comment de ella — 13/02 /2007 @ 5:05 pm
Un mundo horrible éste, en el que todo el mundo quiere martirizar al otro con el trabajo…
En fin: para qué escribiré nada.
Comment de Robertokles — 14/02 /2007 @ 11:24 pm
Mis hijos miran la foto y suspiran (ella eleva la mirada hacia el techo, condescendiente). Ya no hay palabra.
Comment de La donna è mobile — 17/02 /2007 @ 8:42 pm
¡Cómo me gusta tu blog! Gran descubrimiento. Lo que me llevó a él fue, atención, la búsqueda de la anécdota de los discípulos de Emaús que encontraron a Jesús resucitado. Viva internet, viva, viva.
Comment de gachas — 20/02 /2007 @ 7:49 pm
¿Pero qué le dan de comer a usted en Italia que viene con semejante alegría? ¿Son de confianza los de la tienda de alimentación vecina? ¿Seguro que no contienen euforizantes, distorsionadores de la percepción u otros elementos lisérgicos?
Ande, que terminar dando vivas a Internet nada menos…
Comment de Robertokles — 20/02 /2007 @ 9:33 pm